Pulseras anchas de plata de ley 925

Mostrando los 11 resultadosOrdenado por los últimos

Filtrar productos

Pulseras anchas: una pieza, todo el protagonismo

La pulsera ancha se lleva sola. Tiene superficie, peso y presencia suficiente para sostener el conjunto sin necesidad de acompañarla con nada más en la misma muñeca.

Cómo debe quedar

A diferencia de las finas, una pulsera ancha no debe girar libremente: si baila, el borde marca la mano al moverse. Busca un ajuste que permita meter un dedo entre la pieza y la muñeca, ni más ni menos.

Con qué se combina

Con reloj en la otra muñeca y el resto de piezas discretas. Poner una pulsera ancha junto a varias finas suele quedar desordenado.

Acabado y cuidados

Al tener tanta superficie, el acabado se ve mucho: la plata envejecida disimula el uso mejor que un pulido brillante. Guárdala en bolsa individual. Con garantia de calidad.