Tradición

Si hay algo que distingue a las colecciones de joyas SUNFIELD es su belleza y su trabajo artesanal. Este proceso es algo de lo que nos sentimos especialmente orgullosos ya que convierte a cada pieza en única, no existen dos iguales a pesar de que luzcan el mismo diseño. Además, en cada joya está puesta la ilusión y el amor por una profesión de toda la vida, con todo lo aprendido por el camino, y lo más importante, la creatividad y los sueños de todo un equipo que trabaja a diario para hacerlos realidad.

Que en la sociedad actual, con los altísimos índices de industrialización que existe, se haya mantenido un proceso artesano ha sido gracias al esfuerzo de dos generaciones de una misma familia de creadores que hemos desarrollado, traspasado y mantenido nuestros conocimientos.

Los materiales utilizados en la fabricación de las joyas son de alta calidad: oro, plata, cuarzo, ónix, diamantes y pieles nobles, entre otros. Además, los criterios que definen cada una de las líneas tienen la solidez suficiente como para mantenerse a lo largo del tiempo, permitiendo a la vez, que nuevas tendencias puedan incorporarse sin perder la esencia fundamental que impregna a cada joya.

Gracias a la fidelidad de nuestros clientes a lo largo de todos estos años ha sido posible que la marca crezca hasta hoy. Sabemos que nuestro trabajo no trata únicamente de nosotros, y justamente por esa razón, nuestra verdadera satisfacción proviene de aportar valor añadido a la vida de otras personas compartiendo con ellas nuestra pasión por la joyería.

Historia

Para conocer el recorrido de la empresa tenemos que remontarnos al año 1964, cuando Pedro Pascual hizo su primer contacto con el mundo de la joyería: a sus 15 años entró a trabajar como aprendiz de joyero artesano, descubriendo así la pasión por un trabajo que posteriormente desarrollará durante el resto de su vida.

En 1970, y a la edad de 24 años, funda su propia empresa, Pedro Pascual JoiersS.L. Una marca caracterizada por un corte clásico que utiliza, principalmente, oro y brillantes. Pero fue a partir del año 2000 cuando la empresa da un giro, y sin perder su esencia, empieza a apostar por un carácter más atrevido, en el que técnicas más avanzadas y procedimientos tradicionales consiguen integrarse dando como fruto la Marca SUNFIELD.

A partir de ese momento se introducen otros materiales, como plata y piedras naturales traídas de los lugares más diversos del planeta, para combinarse y formar bellas colecciones de joyas de sinuosas formas, ricas en detalles de inspiración nostálgica y oriental.